Hace bien poco tiempo he realizado un curso de montaña en la Sierra de Baza, lugar que recomiendo a la gente, pues las estrellas brillaban de otra forma, el oxígeno que se respiraba era más fresco, más limpio, más respirable, lejos del mundanal ruído de los pueblos o de las grandes urbes; aunque quizás no sea el lugar, sino las personas que te acompañan. Todas ellas de distintos lugares, de distintas familias, de distintas sonrisas, aunque con un fin común, la amistad, la tranquilidad de un sitio tan maravilloso y pasártelo bien.
La tranquilidad ha sido lo que buscaba, y fué la tranquilidad la que me encontró. Quizás ésta sea una incógnita de tantas que tenemos en la vida, siempre queremos buscar un "algo", y la verdad es que siempre ese "algo" acaba encontrándonos a nosotros.
Más tarde, ha habido de por medio un curso de monitor de natación, (menos mal que nos pasábamos más tiempo en la piscina que en el aula, porque la calor poco a poco se hacía irresistible), y han aparecido gente nueva, de muy diversos lugares, pero todos con una sonrisa en la cara, todos con anécdotas que recordar.
También deciros que voy a dedicar un pequeño espacio en este blog dedicado a aquellas poesías y relatos que he ido escribiendo desde hace mucho tiempo hasta ahora y que he decidido insertar aquí, lo voy a llamar "mi pequeño cofre", pues es ahí donde encontrareis, cáda vez que actualice este blog, aquellas cosas que he guardado siempre en un cajón escondido y no tenía pensado sacar. Espero que os guste.
Quiero dar las gracias a todos/as por estar ahí detrás de la pantalla de vuestro ordenador y por dedicar vuestro tiempo en mis palabras. Nos vemos pronto...