
Percibir el olor añorado de un recuerdo sustraído, impregnado de aromas perdidos con el tiempo y elaborados con percepciones de una niñez abierta a remitir una eterna sonrisa dibujada en la mente...
Aún anterior a todo esto, despertarme después de una siesta obligada y beber una tisana elaborada con infinidad de frutas y galletas batidas (mi madre me despertaba siempre con el sonido de la batidora), mientras veía en la televisión nueva recién comprada, "la hormiga atómica", dibujos animados ya perdidos en el olvido de más de uno, pero que recuerdo como si fueran de ayer.
Aquel primer cocierto al que asistí, claro, acompañado de un mayor, el que fue mi gran mejor amigo eterno y por desgracia ahora posa en forma de estrella allá e el firmamento de la atmósfera musical en tono bajo. Fué espectacular, aún así al cantante no lo veía bien claro, pues estabamos lejos del escenario (y mi miopía que no me dejaba ver nítidamente a unas cuantas palmas de mí), pero sí que alli estaba el escenario, las luces, las parafernalias y una luna al fondo en vídeo, mientras el cantante en directo transformaba las palabras en música... "Un hombre lobo en París...".
Quizás aquella vez se produjo un cambio en mí, un cambio que 15 años después seguiría latente en mis palabras, la luna llena de la que tanto he hablado y hablaré; y París, eterno París.... .
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Y auque el viento permanezca ténue en la eterna brisa de la soledad de las olas, y aunque el sol permanezca impávido de reflejos a tenor de las borrascosas nubes, incrementando aún más si cabe el infinito color cián del cielo, tu mirada atisbará la infinidad de lo eterno y quedará reflejada en aquello que mires, así como los rayos del sol reflejan en el mar, en un bello atardecer, y la brisa del viento golpee intermitentemente cuando menos lo esperemos.
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De ahí que yo ponga mi granito de arena, unas veces arcillosa, otras, transparente, para el resultado final de un grueso recuerdo que algún día cercano se vea reflejado en papel y todo ello encuadernado con un nombre grabado en oro, un nombre tan identificativo como un "continuará", "retales de una vida", o simplemente, un dibujo que hable de mí, un caballo alado, siempre con fuerza, las alas al aire y la luna llena al fondo....