jueves, 22 de octubre de 2009

LIENZOS


Un día lluvioso se merece una buena reflexión, una mirada al mayor de los charcos, invadido por multitud de gotitas incesantes que se desparraman en la amplitud de sus sonidos.

Lo minúscula que es una gota en un océano, y lo necesaria que es. Al caer desde el cielo forma unas ondas que alcanzan por muchas veces su tamaño. Quizás esta reflexión sea una de las que más me hagan pensar. Todos somos necesarios, aunque no imprescindibles, y sin embargo volamos hacia un no sé donde sin rumbo, guiados por algo o alguien, sin guiarnos por nosotros mismos.


Suele ocurrir muy a menudo que por cualquier circunstancia las cosas se magnifican más de la cuenta, tal y como ocurre con esa pequeña gotita de agua. Pero bueno, como todo en este mundo, se va, y vuelve nuevo, o de otra forma, no todos somos iguales, no todas las gotas son iguales.
Tanta variedad, tantas ideologías, tantos sueños que nos guardamos cada uno de nosotros, y seguramente, si los escribiéramos serían dignos de un gran premio, tanto por su contenido como por su belleza.

Sueños, tantas palabras invadidas en un océano de mares; sueños, quizás para mí una de las palabras más maravillosas que existen. Hay tantos sueños por cumplir, tantos pasos que dar en la vida, que lo mejor es ir haciéndolos poco a poco, como dije alguna vez, ir dando lienzos en nuestro cuadro de la vida, al final tendremos el cuadro más maravilloso. Eso sí, sabiendo en qué momento dar ese brochazo o en qué momento descansar.


Es reconocido también decir que habrá muchos lienzos, muchos brochazos que queramos borrar con otros, que queramos suplantar por otros nuevos. Pienso que si han estado ahí, ha sido porque nosotros mismos los hemos pintado, si están ahí es porque han formado parte de nuestra vida, porque forman parte de lo que nosotros somos. Y quizás no sea la mejor forma el borrarlos, sino el mirar hacia atrás, ver que han estado ahí e intentar que el nuevo brochazo sea con mejores expectativas.


Al fin y al cabo nuestra vida está llena de eso, de pequeñas gotitas que caen en cualquier charco, pero pensemos que nunca se secan, que conforme van cayendo, van aumentando en su grosor, en su dimensión. Buenas o malas, recuerdos preciosos y no tanto, pero forman parte de ese charco, ese océano compuesto de multitud de sueños, multitud de brochazos, de lienzos, de gotitas que forman parte de cada una de nuestras vidas.

lunes, 31 de agosto de 2009

¿CREES?

Dices que no crees en nada. ¿Acaso el cielo es azul?, ¿Acaso el mar es de color verde? ¿Quien dijo que la vida sea tal y como es?.


Hubo hace mucho tiempo varios pensadores que se dedicaron a ponerle nombre a las cosas tal y como ellos pensaban. ¿Porqué no puede ser todo tal y como nosotros pensamos?.


Tal y como nosotros queremos que sea, lo que nos redea, las sensaciones, los sentimientos.


Estamos rodeados de un mundo lleno de números, los llevamos allá donde estemos, forman parte de nuestra vida, en definitiva, para qué sirven, pues para seguir un patrón por alguien que ya lo estableció en su tiempo.




¿No sería mejor vivir la vida tal y como nosotros la concebimos?


Serían vidas completamente distintas y llenas de riqueza, y no seríamos falsas semejanzas a alguien que nosotros queremos llegar a ser y jamás llegaremos a parecernos.


De ahí que dices que no crees en nada, haces bien, pues el cielo no es azul, es como tú lo ves, sólo tú y nadie más.


El color del mar no es verde, es del color que se ilumina en los ojos de cada uno que lo contempla.


Las palabras no son solo números, se creen o nó, simplemente son veraces o nó, según del color que tú veas dentro de tí.

martes, 11 de agosto de 2009

PARA TI

Me acuerdo vagamente de algunos momentos de mi niñez.
Solías decirme que echáramos una carrera desde la palmera que daba entrada a nuestra calle hasta la puerta de casa.

Salíamos a correr y siempre ganabas. Yo, por aquellos entonces recuerdo que pensaba: ¿Cómo puede ganar siempre si soy más joven que él? O cuando me llevabas de tu mano al antiguo campo de fútbol de arena en la playa a ver los partidos (a mi no me interesaban, lo que me gustaba más era estar a tu lado).

Me acuerdo de la primera equipación de fútbol que me regalaste, hasta las botas negras con rayas blancas; ¡Era la equipación del Barcelona! Eran los colores que siempre han ido conmigo a lo largo de todo este tiempo. Era un niño que se empapaba de toda tu sabiduría, de todos tus conocimientos.

Siempre has sido y serás mi mejor maestro.

Me enseñaste a trabajar a muy temprana edad y haciéndome crecer como persona, haciéndome ver la vida con tus ojos y sabiendo manejarla con tus manos trabajadas desde los doce años de edad. (En estos tiempos sería un delito que un niño con esa edad trabajara como tú lo hiciste, y aún más con la edad que tienes hoy, no hayas parado, sigues trabajando, eso dice mucho de ti. Bueno si, un año si que paraste, te quedaste parado después de mucho tiempo, me acuerdo perfectamente: Nos cogiste a mi hermana y a mí y nos dijiste que las cosas estaban muy mal y que no podíamos tener reyes, que lo máximo era que nos dabas 1000 pesetas de las antiguas para que nos compráramos lo que quisiéramos en una tienda. Por aquellos momentos yo no tenía la percepción de lo que era para ti perder esas 2000 pesetas, más cuando el dinero que entraba en casa era casi nulo.

Con estas palabras quiero decirte que siempre te quise, y te quiero aunque no te lo haya dicho nunca, que los abrazos que tan pocas veces nos hemos dado te los doy día a día, y que el respeto que siempre te he tenido hacia tu persona seguirá siempre latente.

Por todo esto y por más solamente me queda decirte: “Si existe un Dios, no está en el cielo, está aquí y eres tú, mi Padre”.

TE QUIERO.

jueves, 14 de mayo de 2009

PALABRAS



Bueno, después de un tiempo sin pasar por esta humilde morada, en la que mis palabras se vuelven anécdotas y mis anécdotas pasajes virtuales, vuelvo a escribir, como tantas y tantas veces he hecho en mi interior, pero esta vez (como ya ha habido otras veces), son desvelados pequeños secretos que siempre he guardado en mi interior.


Tal y como dijo Coelho, “El hombre nunca puede cesar de soñar. El Sueño es el alimento del alma como la comida para el cuerpo. Por eso el verdadero valor está en dar los pasos que conducen a nuestros sueños y esta es la forma de acercarse a nuestra confianza y la de los que nos rodean”.
Tantas y tantas veces habré pensado que estoy rodeado de gente y tan sumamente solo, tantas y tantas veces habré recibido sonrisas, que al final la mayoría han caído en el olvido. Aunque el abrazo de un amigo, de un verdadero amigo siempre se tiene, puede pensar de ti lo que sea, que haces mal algo ó haces bien esto otro, pero siempre fiel a eso que llaman amistad, a eso que está tangible e intangible, a eso que es sincero, te lo diga él o te diga la gente lo que él piensa de ti, eso es amistad, que dé la cara por ti cuando no estás y que siga dándola cuando te tiene al lado. Aquél que pese a tus defectos y virtudes sigue estando ahí al pié del cañón ofreciéndote todo aquello que te puede ofrecer.

Amistad, que simpleza, pero que magnitud la de esa palabra.
Y a ti amigo, que cuando vienes a mi me regalas tus abrazos, sinceros y llenos de alegría; a ti amigo, que cuando vienes te alegras de mis alegrías y te apenas con mis tristezas; a ti amigo, que desinteresadamente lo das todo sin pedir nada a cambio; a ti amigo, que mi voz grave te anhela en todas las canciones, pues tu voz aguda sobresale de todo y ya no suena igual; a ti amigo, te regalo mi amistad eterna.

Es muy complicado intentar dibujar en un suspiro todo lo que se dio, lo que se da y lo que vendrá, que solamente me limito a esbozar un boceto siempre inacabado por la magnitud de lo que es la vida; pues según las palabras del increíble Jorge Drexler

Porque cada uno da lo que recibe,
luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma.

Quizás esa sea una de las verdades universales que todo el mundo deberíamos de impregnarnos en nuestro interior.

jueves, 9 de abril de 2009

PARA TI

Se me hace el tiempo como cuando en las películas una persona empieza a escribir una carta y al tiempo, se ve volviendo escribir palabras que verdaderamente valgan la pena escribir, con el suelo lleno de bocetos escritos y arrugados al pensamiento de que “no, este no, este”, y así muchas veces.

El suspiro del que tantas veces he hablado me ha inundado tantas veces en estos días que casi me asfixio, la luna de la que tantas veces hablaba, se hacía tan oscura que no me atrevía a salir a la calle a mirarla ni a la cara por miedo a no encontrarla.
Te echaré tanto de menos (al igual que tú), que posiblemente mi vida sea un continuo querer tenerte bajo mi regazo.
Pero ahora no, así no.

Me regalaste tanta vida que yo no supe darte una pequeña parte de ella, no supe valorar aquello que se me mostraba ante mí y yo sin darme cuenta.

Me ha alegrado mucho el ver que has visitado el cofre de mis palabras y que seguramente vuelvas a hacerlo a lo largo de algún tiempo, aquel que te lleve a introducirte en mi interior sin tener que buscar en palabras de otras personas aquello que me ocurre.

Solo queda decirte que gracias por todo, y no voy a entrar en detalles, solamente gracias. Lo único que queda por decirte es que el tiempo está para vivirlo, y que si algo está para alguien, tarde o temprano lo tiene. Pero a su tiempo….