Y por fin año nuevo. Una década más. Feliz año 2010. ¿Qué raro suena verdad? Diez años.
Antes de las uvas suelo hacer un repaso de todo lo acontecido en ese año que va a acabar y la verdad es que aún sigo haciéndome eco de todo lo que ha cambiado en mi vida. Son tantas cosas que quizás hayan sido demasiadas para mí. Pero bueno, la vida es así, y la verdad es que como “Pegasus” con sus alas vuela y surge de las nubes, yo aprendo cada día más observando todo lo que me rodea y pensando que es verdad que siempre todo puede ser aún mejor.
No sé si depende de mi inconformismo eterno o que por fin esté abriendo los ojos a lo real, pero todo ha de verse desde distintas perspectivas.
Hace justamente un año y poco más, mis deseos fueron muchos, y la verdad es que casi en su totalidad se cumplieron, casi, que todo no, tampoco soy de los que piden mucho.
Sobre todo la amistad, esa que tenía un poco apartada por cosas de la vida, por encerrarme y no ver más allá, pues sí, sí que existe la amistad, existe la fidelidad hacia ella y la verdad es que es increíble, y más con los que son amigos de verdad. Ahora los Mosqueteros difícilmente nos separaremos, y aún siendo totalmente diferentes entre nosotros, hemos formado un grupo muy fuerte. Somos cuatro los mosqueteros, y cierto es eso de uno para todos y todos para uno.
También he de reseñar que por supuesto que hay cosas que se echan de menos, muchas, hasta gente que ya no está con nosotros, pero esa es la vida, y hay veces que piensas que puede ser más difícil de lo que en realidad es, nosotros mismos no nos damos cuenta de que todo lo que nos rodea es más fácil, y que las personas que se quedaron atrás (o delante, según como se quiera ver), siempre van a formar parte de nuestra vida, esos pequeños brochazos de los que anteriormente he hablado, y ya no se ven como algo que hizo daño, simplemente estarán ahí para siempre, serán anécdotas que contaremos algún día a nuestros hijos, algún día a nuestros nietos si se da el caso, y serán solo eso, anécdotas.
Todo esto viene porque quizás me esté empecinando en querer encontrarme y aún no lo haya conseguido después de tanto tiempo intentando buscarme, quizás intente conocerme más de lo que debo o quizás cada año que pasa algo cambia en mí, para bueno o para malo, e intente encontrar ese norte o quizás nunca me encuentre, o quizás, lo más lógico hubiera sido que ya me hubiera encontrado hace algún tiempo y no lo quiera reconocer por temor a estancarme en algo que quiero que siempre avance. Mi vida.
“De ahí que ese caballo alado, blanco de alma empiece a surgir de las nubes y ante él se muestre el verdadero Pegasus, el caballo alado que surgirá por cielos, mares y tierra buscando ese sol que le llene de energía y observando esas estrellas que iluminen las noches más oscuras”
Pronto nos veremos por estos lares, pues mención además de mi padre, al que ya le hice un comentario por aquí, será a mi madre, la cual llenaría un libro entero lleno de mis palabras.
Ni os mando besos ni os mando abrazos, os mando una sonrisa, simplemente eso, para mí es lo más importante.
2 comentarios:
Gracias amigo por la parte que me toca. Espero que no pares de crecer en este año recién estrenado. No te estanques, deja que el agua fluya. Sé agua, amigo mío. Be water, my friend.
Bonito inicio de año, y cariñoso mensaje para tus compañeros mosqueteros
Es bueno que te des cuenta de que hay amistades que van mucho mas allá del tiempo. Que siempre estarán ahí, para cuando decidas volver....
Me alegro de que te sientas reconfortado, y feliz por haber cumplido muchas de las expectativas que te propusiste el año que acaba de terminar...
ojalá cuando hagas balance al final de este año, puedas decir, como mínimo lo mismo.
Un saludo muy cariñoso para mi divo favorito y para el resto de mosqueteros...
Me sigo acordando mucho de vosotros...
Y aqui teneis una amiga.....aunque no nos veamos con frecuencia, la amistad jamas cambiará....
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